Un vuelo...un amor...

Bueno creo esta entrada para informarles de que he vuelto y como premio por haber aguantado tanto os traigo un mini relato.

Un vuelo...un amor

El tiempo se agota, ya no hay nada que hacer. Desaprovechó su tiempo, jugó conmigo, pero ahora el destino a dado un giro inesperado. Me voy lejos, a un lugar donde le cueste alcanzarme.
Quiero olvidarme de él, de lo que significó para mi y de todo lo que compartimos juntos. Estoy harta de este sufrimiento, de este amor no correspondido.
Estoy sentada en el aeropuerto, esperando la llegada de mi avión, solo quedan cinco minutos.Le dejé una carta en su casa en la que decía:
Querido Miguel
He decidido marcharme, me han dado una beca en Oxford, mi vuelo sale a las doce en punto.
Al principió pensé en no aceptar esa beca, pero ya no hay marcha atrás. No puedo más, no puedo con este sufrimiento, te amo demasiado y no lo puedo evitar y sin embargo tu no eres capaz de darte cuenta y no dejas de jugar con mis sentimientos.

Pensé que el vendría a impedirme coger ese avión, pero estaba totalmente equivocada. Soy tonta por creer que tal vez me amase aunque el no lo reconociese y ante la idea de perderme fuese cociente de ello.
Ya ha llegado y no hay ni rastro de él. Mis padres hace rato que se han despedido de mi entre lágrimas, pero yo solo pensaba en él.

En ese mismo momento en otro lugar, otra persona...

Tengo que darme prisa, ella estará a punto de despegar, ¿como he sido capaz de no darme cuenta de lo mucho que la amo antes?
Necesito decírselo, no puedo dejar que se marche si saber lo que siento.
Me subo en el coche, miro la hora son las 11:55, solo quedan 5 minutos y se tardan 30 en llegar desde mi casa al aeropuerto.
¿Como puede ser tan difícil todo esto?
Pongo el coche a toda velocidad, seguramente me ganaré una que otra multa, pero ahora me da igual.


Un mes después...


La universidad es increíble, ya llevo un mes y mi inglés a mejorado notablemente, las instalaciones son majestuosas y todo es espectacular.
Creo que el estar fuera me hace sentirme mejor, pues ya vuelvo a sonreír con mis amigos, que por cierto la gente de aquí es muy amable.
Estoy sentada en la cama observando a mi compañera de habitación y actualmente mi compañera probarse miles de vestidos.
El móvil suena en mi bolsillo. Lo sacó y pensando que era mi madre (que siempre llama) lo descuelgo.
-Dime mamá ¿que quieres?-
Un sonora y melodiosa risa suena a través del auricular, para luego dejar paso a una voz masculina que me resultaba realmente familiar.
-Lucía, Abre la puerta-
Abrí la puerta, la curiosidad era demasiada. Delante de mi estaba el hombre por el que había sufrida tanto, Miguel.
-¿Qué haces aquí?- pregunté cortante y fría ante la atónita mirada de mi amiga.
No pude enfadarme con el, se derrumbó en ese mismo instante y comenzó a llorar, mientras me abrazaba y murmuraba:
-Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento....no llegué a tiempo, el avión ya estaba despegando cuando llegué, no sabía que mi actitud te hacia daño, no se si serás capaz de perdonarme pero aun así solo puedo decirte que te amo y que lo siento -
En ese momento he comprendido que lo amaba, lo amo y lo amaré por siempre. Y que con el con quien quiero compartir el resto de mi vida.


Ocho años más tarde...


Estoy sentado en la oficina del trabajo, realizando el papeleo. El teléfono suena y yo lo cojo.
-¿Oficinas Montesur digame?-
-Miguel, que ya llega, que ya llega - dice mi suegra desde el otro lado.
-¿Quien llega?- pregunto desconcertado.
-¿Quien va a ser? El bebé- dice para después colgar rápidamente.
Miro a mi alrededor, y observo la foto en el escritorio. Yo y mi esposa en el día de la boda, en el pie de foto se puede leer, Compromiso Miguel y Lucía.
Me pongo el abrigo cojo y salgo disparado hacia la casa. Hoy es uno de los días más felices de mi vida y se que lo recordaré por siempre, como aquel día en el que fui a buscarla a Oxford.

No hay comentarios:

Publicar un comentario