Norwegian Wood (Tokyo Blues) de Haruki Murakami

Hace tiempo que Norwegian Wood se encuentra en mi estantería, una bonita edición de bolsillo y en inglés. El simple hecho de tener que ir traduciendo aquellas palabras que no me sé (y eran muchas), me suponía un gran esfuerzo. Fui aplazándolo hasta que lo encontré en español y aquí estoy, delante del ordenador, escribiendo la primera reseña (real, la otra estaba copiada del otro blog que cree).
La historia comienza en un avión. Watanabe, el protagonista, se encuentra de viaje mientras de fondo suena Norwegian Wood de los Beatles (canción que luego nos acompañará durante casi todo el libro, una digna banda sonora para Murakami y su obra). A raíz de esto, comienza a recordar sucesos de su pasado, el tema principal de la obra.

«[...]; inmersos en aquella quietud y reunidos alrededor de la vela, parecíamos tres náufragos perdidos en los confines del mundo.»

Los primeros capítulos se centran en una única persona: Naoko. Nos narra como fueron ciertos momentos de su vida e iba desde su nueva vida en la residencia hasta lo que recordaba de su mejor amigo y la relación con ellos. Conforme avanzamos, va centrándose en otra persona más, Midori. Ellas son los dos pilares centrales de esta historia, aunque sea la primera la que más influya tanto estando presente como cuando no lo está.
Centrándonos en el tema de los recuerdos y de lo que vivió en el pasado, vamos a hablar de lo que (en mi opinión) fue más destacable en cuanto a estilo. Se ve un cambio gradual desde que empieza a contarlo hasta que acaba. Al principio, son recuerdos vagos aunque tengan ciertos detalles. Va saltando de uno a otro sin seguir un orden estrictamente cronológico, aunque sea lógico. A medida que va avanzando la historia y se va acercando al presente, todo comienza a ser más nítido, menciona más detalles y nos habla de su día a día, ordenadamente, omitiendo lo innecesario.

«Todos somos personas que nos hemos doblado en algún punto, que nos hemos torcido, que no hemos podido mantenernos a flote y nos hemos hundido deprisa.»

Además, no solo varía la distancia entre recuerdo a recuerdo o su orden. También vemos una diferencia en el tono de su relato, evoca ciertos momentos con ternura y otros con un matiz de tristeza. Vemos su nostalgia al hablar de lo que vivió y nos muestra tanto su soledad y sus momentos bajos, como aquellos que le supusieron algo que aprender o felicidad.
Cada personaje tiene algo que aportar, nos muestran sus distintas facetas y nos enseñan puntos diferentes sobre vivir y sobre morir. Podría hablar durante horas de cada uno de ellos, pero quiero destacar a Watanabe, siempre en pie a pesar de las adversidades; a Midori, que aparece como una sorpresa del destino; y a Reiko que nos enseña más de lo que podemos creer al mostrarnos su vida.
En conclusión, (no quiero alargarla más y que os durmáis) Norwegian Wood es una de las historias más tiernas que he leído hasta ahora y con la que he podido aprender algo más. Me acosté con una sonrisa tras acabar. Sufrí, si, lloré en muchos momentos; pero me llevo un agradable recuerdo de lo que me dejó.


¿Y vosotros, queridos lectores, os lo habéis leído o tenéis intención de hacerlo? Quiero que me dejéis vuestras opiniones en los comentarios e iré respondiendo una a una sin importar la extensión. Me apetece abrir un pequeño debate con vuestras opiniones.

P.D: Como fuerte amante de los Beatles, me encantó que pusieran mucha de sus canciones por aquí y seguramente caerán en cierta sección activa en el blog. La mejor BSO literaria, por así decirlo, de la historia.

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